Sonreír. No parece un concepto especialmente revolucionario, ¿verdad?

Para la mayoría de nosotros, sonreír ni siquiera es algo en lo que pensemos mucho. Si tenemos suerte, pasaremos el día encontrándonos con cosas que nos hacen sonreír involuntariamente: un meme ridículo, un texto de un viejo amigo, nuestra canción favorita reproducida en modo aleatorio. Pero la ciencia demuestra que sonreír de forma intencionada también puede mejorar nuestras vidas. Incluso fingir una sonrisa puede reducir el estrés mental y físico (por eso el entrenador de tu gimnasio te dice que «sonrías aunque duela» mientras haces tres minutos de plancha). También aumenta los niveles de serotonina e incluso puede aumentar tu atractivo para los demás.

Además de todo eso, sonreír es contagioso: si alguien nos sonríe, es probable que le devolvamos la sonrisa.

Después de meses de cubrirnos la boca (y las sonrisas) con mascarillas, ¿qué mejor manera de adentrarnos en el futuro que presentando nuestra mejor cara? Es oficial: ¡La sonrisa vuelve a estar de moda! No olvides quién fue el primero en decírtelo 🙂

Smiley siempre ha sido un referente de optimismo provocador.

En este momento crucial de la historia, inspiramos a las personas a imaginar, reflexionar y hacer realidad futuros mejores.
 
En colaboración con la autora Phoebe Lovatt y un grupo de artistas visuales, compartimos visiones, pensamientos y filosofías sobre el futuro en un esfuerzo por motivar a las personas con más positividad, creatividad e ideas brillantes y ambiciosas. 

Te damos la bienvenida al proyecto #SmileyFutureProject.

Texto de Phoebe Lovatt
Ilustración del equipo de diseño de Smiley